Miquel Ricart

35. A partir de “Qué es todo esto”, de Richard Feynman

En el libro de Feynman citado se contienen muchas cuestiones del mayor interés. Empecemos por la química de la vida. Ciertamente, la química es una disciplina relacionada directamente con el hombre. R. Feynman fue un eminente físico teórico. Su disciplina (la física) es muy compleja para la mayoría de los mortales, entre los que me cuento. También lo es la química. La cuestión es: ¿En qué medida el hecho de indagar en las citadas materias «esclarece» (como dice más adelante en su libro el físico norteamericano) «el significado de la vida y el misterio de la existencia? Y ciertamente, ¿que significa que el cuerpo humano se componga de un 65% de oxígeno y de un 18% de carbono, aparte de otros elementos químicos?

Nuestro autor da gran importancia, en su texto, a la duda y a la incertidumbre. Vivimos entre el azar y el caos. Esto debería ser determinante para el pensamiento. Asimismo, Feynman alude a otros temas en su texto referido: a la objetividad de la ciencia, al concepto de definición, a la generación de la idea, al origen de la materia…

Todas las anteriores cuestiones son de importancia esencial. Pero… ¿adonde nos lleva todo ello? Yo no sé (creo que nadie lo sabe) si un día el ser humano podrá llegar a conclusiones sobre su origen y su posible sentido. El caso es que vivimos desprovistos de afirmaciones trascendentes. Veremos qué —como se dice— «nos depara el futuro». Curiosamente, entendemos algo los conceptos de pasado y de presente. Pero el futuro es radicalmente misterioso, sobre todo el futuro individual. Es difícil comprender como la especie humana sobrevive entre tantas preguntas importantes sin respuesta. El enigma, el gran enigma, permanece. Hay un exceso en la palabra; podemos, quizá, convenir en ello. Y tal vez no contradeciría el contenido del libro de Feynman afirmar que reflexionar sobre algunos temas sea un trabajo sin resultados determinantes.

 

El Premio Nobel

Feynman gano el premio Nobel de Física de 1965 por su trabajo son la electrodinámica cuántica (QED en inglés). Se trata de una teoría física que describe como la luz y la materia interactúan. Existe un libro en Alianza Editorial que trata específicamente sobre el tema.

 

Las John Danz Lecture Series.

En el folleto de presentación se incluyen los siguientes datos: «A Scientist looks at society«. Y asimismo que el Dr. Feynman, catedrático del Instituto de Tecnología de California, «explores problems in the borderline between science and philosophy, religion, and society«.

La zona, frontera o línea divisoria ente ciencia y filosofía ha sido, y es, para mí, un espacio esencial de interés intelectual. La ciencia contiene conceptos y lenguajes a menudo inasequibles para el no experto; por su parte, la filosofía pretende esclarecer determinados conceptos que permanecen, teóricamente, en el campo de la ciencia. Es éste un campo (entre quizá dos mundos algo separados) que ha sido objeto de debates muy interesantes y contro-vertidos.

 

Dudas e incertidumbres

«Pondré el acento en la existencia de dudas e incertidumbres«, dice Feynman. Es de suponer que es parte esencial de la ciencia eliminar indeterminaciones, pretendiendo llegar a la certeza o a la verdad. Otra cosa es la dificultad que tal propósito entraña. En todo caso, las citadas dudas e incertidumbres, junto con el azar, forman parte sustancial de nuestro mundo.

 

La energía nuclear

Si uno trabaja para desarrollar la energía nuclear, también deberá darse cuenta de que ésta puede ser utilizada de forma dañina. Esta situación de la energía nuclear (partes beneficiosas y partes que no lo son) nos lleva a pensar en algunos físicos judíos húngaros, entre toros, Edward Teller, Leo Szilard y Eugen Wigner. Ellos fueron algunos de los científicos que intervinieron en el proyecto Manhattan.

 

Las proteínas de las bacterias

Las proteínas son moléculas (macromoléculas) formadas por aminoácidos; son, asimismo, células procariotas  (no tienen núcleo).

Al hacer estas dos breves definiciones, surgen cuatro conceptos: moléculas, aminoáci-dos, células procariotas y núcleo bacteriano. Dice Feynman que «tratar de comprender como trabaja la naturaleza supone un tremendo test de la capacidad de razonamiento humano

 

¿De dónde procede «la idea»?

Sí podemos decir que la idea procede del cerebro, de la actividad neuronal. Pero ¿cómo se gestan las ideas? Y ¿por qué? ¿Qué es lo que ocurre en realidad?. En todo caso, Feynman opina que el origen real de las ideas es «la imaginación«. Pero… ¿como actúa la imaginación? Día llegará, probablemente, en que los neurocientíficos lo descubran. Y entonces, se originarán, quizá, nuevos dilemas.